Saltear al contenido principal
Shwedagon, La Joya De Myanmar

Shwedagon, la joya de Myanmar

print

Seguimos dando vueltas en el sentido de las agujas del reloj. Una vez y otra y otra. No nos cansamos porque todo cambia a nuestro alrededor, a cada vuelta. Cientos de personas de todas las edades nos acompañan, nos preceden y nos siguen. Otros encienden velas, inciensos y pequeñas lamparillas. Muchos rezan arrodillados postrándose sin parar. Otros lavan las estatuas de Buda regándolas con agua una y otra vez. Hay grupos de personas cantando una oración a viva voz. Y otros cientos descansan sentados o tumbados en alguno de los templos que rodean la gran estupa.

Shwedagon

Shwedagon

No hay aglomeraciones porque el complejo es enorme, porque cada persona venera a una o varias de las miles de representaciones de Buda. Es el lugar más importante y venerado del pueblo birmano. Es su corazón. Es la Pagoda de Shwedagon.

Shwedagon

Shwedagon

Shwedagon. No sólo un lugar de culto

Cada país tiene su “sala de convenciones”. En Madrid, la Puerta del Sol; la Plaza Roja de Moscú, la Plaza Tiananmen en Beijing, la Plaza de Mayo en Buenos Aires y así podemos seguir con la mayoría de los países existentes. Cuando hay acontecimientos políticos, manifestaciones o acampadas para protestar se celebran en estos lugares.

Por eso la Pagoda Shwedagon no es sólo un lugar de culto para rezar. Es el púlpito donde el gobierno se dirige al pueblo y donde el pueblo se dirige al gobierno.

Durante la huelga de estudiantes de 1936 se convirtió en el campamento de los protestantes. Desde aquí en 1946 el general Aung San pidió la independencia de la Corona Británica. En 1988 fue su hija, Aung San Suu Kyi, la que se dirigió al pueblo y al gobierno militar pidiendo la vuelta de la democracia. Después de este discurso pasó casi 15 años en arresto domiciliario.

Shwedagon

Shwedagon. La leyenda

Los expertos dicen que fue construida entre los siglos VI y X. El pueblo birmano cree que tiene más de 2500 años de antigüedad por unos escritos de monjes budistas que dicen que fue construida antes de la muerte de Buda en el 480 a.C.

Según la leyenda dos hermanos mercaderes recibieron ocho pelos del mismísimo Buda. A su regreso a Birmania y con la ayuda del Rey construyeron la estupa. Durante siglos quedó olvidada hasta el siglo XIV cuando otro rey mandó reconstruirla con la modesta altura de 18 metros. Fue reconstruida varias veces hasta alcanzar los 100 metros de altura que tiene hoy en día en el siglo XV.  A lo largo de su existencia varios terremotos le causaron daños. En 1768 un temblor derribó la parte superior de la estupa y el entonces rey ordenó la reconstrucción que le dio el aspecto actual. 

Desde el siglo XV diferentes gobernantes y la población donaban oro y piedras preciosas. Actualmente tanto la base como la estupa en sí están recubiertas de planchas de oro y la corona en lo alto de la estupa está cubierta por 5.448 diamantes y 2.317 rubíes.

Shwedagon

Algunos consejos prácticos

  • La Pagoda Shwedagon está lejos. Ir andando con el sol del Sudeste asiático no es muy recomendable. La mejor opción es ir en taxi. Desde la Pagoda de Sule cuesta unos 2500 kyats (no llega a dos euros). Hay que regatear duro pero es posible hacerlo. Para volver es mejor caminar un poco hasta alejarse de la entrada y parar cualquier taxi para volver a conseguir ese precio. Los taxis que hay en la entrada te pedirán de 5000 kyats para arriba.
  • Cambia divisas y paga en kyats. La entrada cuesta 8 dólares o 8000 kyats. El dólar está a unos 1350 kyats de media. Por eso es mejor pagar en su moneda. Estas diferencias de precio las encontramos aquí y en la mayoría de otros lugares del país.
  • En la entrada te ponen una pegatina que te da derecho a salir y volver a entrar durante todo el día (no la pierdas porque los baños están fuera).
  • Nuestro consejo es que vayas a eso de las cinco de la tarde para verlo durante el día, durante el atardecer (sobre las 18:00) y por la noche. Además al atardecer es cuando llega toda la gente local para realizar sus ofrendas y rezos.
  • Es un templo budista y tiene ciertas normas de vestimenta muy fáciles de cumplir. Además de entrar descalzo (lleva una bolsa de plástico para tu calzado), tanto los hombres como las mujeres tienen prohibido llevar los hombros y las rodillas al descubierto. Si eres mujer es mejor no llevar escote ni mallas ajustadas.

Si te ha gustado este post, anímate y comparte con tus amigos y nos darás una grata alegría. También puedes seguirnos en instagram.

¿Quizás quieres apuntarte a nuestro newsletter? Sé de los primeros en enterarte de las novedades y no te pierdas ninguno de nuestros posts.

The following two tabs change content below.

Víctor

Atípico español, que no aguanta los toros, el fútbol, el flamenco y el calor. Le encanta el invierno y la cerveza fría. Profesor de español de vocación. Un cabezota que siempre tiene su opinión. Manitas comparable a MacGyver, con cinta, cuerda y un cuchillo arregla casi todo y con pegamento, todo. Cuando coge un libro, el mundo no existe. Bueno, lo mismo pasa si se pone a acariciar a perros y gatos. Se levanta y se despierta al mismo tiempo. Vamos, un tipo majo 😀

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Volver arriba