Qué Hacer En Hsipaw

Qué hacer en Hsipaw

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Todo el mundo acude en masa a Hsipaw para hacer algún trekking por los alrededores. El más conocido es el trekking hasta Pankam. Pero Hsipaw puede ofrecer algo más. Pagodas, cascadas, hot springs y el tren a Mandalay atravesando el viaducto Gokteik.

Desgraciadamente, el primer día en Hsipaw se nos estropeó la cámara y hasta que regresamos a Tailandia para arreglarla, nos quedamos sólo con el Iphone y la GoPro. Hacen buenas fotos pero no son como nuestra cámara. Hicimos una pasada por Mandalay, fuimos a varias tiendas pero no pudieron hacer nada. Fue duro ir a Bagan sin cámara pero no íbamos a parar nuestro viaje por no tener una buena cámara.

Cumpleaños en Mahamyatmuni

Llegamos muy temprano y después de dormir un par de horas, salimos a ver que nos ofrecía Hsipaw.

Al final de la calle principal (Lashio Road) está la Pagoda Mahamyatmuni. Al llegar nos encontramos con una gran celebración: el tercer cumpleaños de una niña. Pensamos ¿todo esto por una niña de tres años? La abuela nos explicó que su hijo (el padre de la niña) vive en EEUU y que habían venido a hacer la fiesta aquí. Nos invitaron a sentarnos a comer con los invitados y se nos acercó el anfitrión a saludarnos. Aprovechamos para hacerle todas las preguntas posibles y nos explicó que hoy había tenido lugar la ceremonia de perforarle las orejas a la niña y que es el equivalente al bautismo cristiano. Normalmente se hace a los seis meses de edad pero al vivir en el extranjero lo habían aplazado hasta su regreso a Myanmar. Nos invitó a pasar al día siguiente para comer junto a las casi mil personas que tenía de invitados. No fuimos porque nos pareció que la invitación era más por respeto y que nosotros no pintábamos nada allí. Ir sólo para comer gratis no nos parecía bien.

¿Qué hacer en Hsipaw?

La ciudad no es especialmente bonita, ni siquiera invita a pasear por sus calles. La mejor opción es alquilar una moto o una bicicleta y recorrer los alrededores. Pequeños pueblos de las etnias Shan y P´lao, cascadas, hot springs, el cementerio o la fábrica de noodles.

Y eso hicimos. Alquilamos una moto y fuimos de pueblo en pueblo hasta pasado Namshan. Antes de salir de Hsipaw pasamos por un conjunto de estupas llamado “Little Bagan” y por el cementerio donde se pueden ver diferentes estilos en las sepulturas, dependiendo de la etnia (Shan, P´lao o china) a la que pertenecieron sus inquilinos.

Como pudimos ver por todo el país, estábamos en la temporada seca y Hsipaw no era la excepción. Otros viajeros nos advirtieron que no merecía la pena ir a Nam Hu Nwe Waterfall ya que apenas tenía agua. Sin embargo nos acercamos al hot springs que resultó ser una pequeña balsa que se forma en el remanso del río. Puedes llamarlo de todo, menos espectacular. Además es tan pequeña que entre cinco o seis personas se llena.

Al atardecer subimos al Sunset Hill o Colina de los 5 budas. Una pequeña colina con una estupa en lo más alto. Aunque muchos dicen que se puede ir en bicicleta, no te lo recomiendo ya que el camino de subida es muy empinado (incluso a la moto le faltaba fuerza) y tendrás que dejar la bicicleta abajo o empujarla durante gran parte de la subida. Las vistas de la ciudad no son nada del otro mundo, una ciudad más vista desde lo alto pero para gustos están los colores. Sube y decide por ti mismo.

Saliendo de Hsipaw de camino al trekking hasta Pankam encontrarás una pequeña construcción destinada a la fabricación de noodles. Aún hoy el proceso se hace a mano o con máquinas de tracción manual. Nada está automatizado. Es fácil de localizar porque verás montones de noodles colgados secándose al sol.

Tren a Mandalay

El tren de Hsipaw a Mandalay es una obra de ingeniería increíble. Después de pasar por el viaducto Gokteik de 689 metros de largo a más de 100 metros de altura, comprobarás lo ingeniosos que fueron los ingleses para subir la pendiente hasta Pyin Oo Lwin. El tren se enroscará una y otra vez haciendo zig-zags para sortear el desnivel.

Para poder apreciar el recorrido es mejor sentarse en el lado derecho si vas en dirección a Mandalay y, lógicamente, a la izquierda si vas en dirección contraria.

Al llegar arriba nuestra locomotora se incendió. Por suerte justo cuando estaba cruzando un pueblo. Nadie sabía si íbamos a continuar o no. A la vista de toda la gente que abandonaba el tren y se iban al pueblo en busca de transporte, decidimos hacer lo mismo junto con un grupo de españoles que conocimos en la estación. Hicimos auto-stop hasta el pueblo y conseguimos subirnos a un mini-bus que nos llevó hasta Mandalay.

No hay mal que por bien no venga. En Mandalay no logramos reparar la cámara pero encontramos un restaurante con cerveza barata y con perros y gatos bien cuidados y alimentados. Y pudimos disfrutar de una agradable velada con cerveza de barril junto a nuestros nuevos amigos españoles.

Desde aquí les mandamos un saludo a todos ellos (Menchu, Sandra, Vero, Basel y David) y esperamos encontrarnos de nuevo algún día en algún lugar.

Qué hacer en Hsipaw


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Víctor

Atípico español, que no aguanta los toros, el fútbol, el flamenco y el calor. Le encanta el invierno y la cerveza fría. Profesor de español de vocación. Un cabezota que siempre tiene su opinión. Manitas comparable a MacGyver, con cinta, cuerda y un cuchillo arregla casi todo y con pegamento, todo. Cuando coge un libro, el mundo no existe. Bueno, lo mismo pasa si se pone a acariciar a perros y gatos. Se levanta y se despierta al mismo tiempo. Vamos, un tipo majo 😀

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