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Port Barton, El Hermano Pequeño De El Nido

Port Barton, el hermano pequeño de El Nido

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Los primeros intentos de moverse desde Puerto Princesa, la capital de la “paradisíaca” isla de Palawan son decepcionantes. Todos los jeepneys nos rechazan. Nos ignoran o nos gruñen que no van a la estación de autobuses. Todo por culpa de nuestras mochilas que ocuparían demasiado espacio. Claudicamos, paramos un tricycle y nos subimos los cuatro con mochilas (nosotros dos y una pareja de canarios que conocimos en el hostal). Las sardinas en lata tienen más espacio que nosotros, por suerte el trayecto son unos 20 minutos. La terminal de autobuses es un descampado lleno de barro donde se apelotonan, con un orden que solo los lugareños entienden, los transportes para los diferentes destinos de toda la isla. Para mi sorpresa el conductor nos llevó hasta la puerta del mismo autobús (y no hasta las caras furgonetas) que hace la ruta hasta Port Barton, nuestro siguiente destino.

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La estación de autobuses en Puerto Princesa

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Nuestro bus

En pocos minutos nos pusimos en marcha. El aire acondicionado natural (ventanas abiertas), los paisajes de colinas verdes, las palmeras y el mar que, en ocasiones, se dejaba ver a lo lejos hicieron que las tres horas y media de trayecto pasaran rápido.

Port Barton es una pequeña localidad tranquila, acogedora y aún no tan explotada por el turismo como El Nido, la meca de muchos al norte de la isla de Palawan. Solo unas cuantas calles sin asfaltar discurren en paralelo a la playa. Hostales, restaurantes y tiendas; poco más se puede encontrar paseando. Es uno de esos lugares donde se viene a descasar y a desconectar. Literalmente ya que durante la mayor parte del tiempo no hay señal de Internet ni cobertura para el teléfono debido a que solo tienen electricidad desde las seis de la tarde hasta medianoche. Durante el resto del día encienden (los que tienen) generadores para tener un mínimo de electricidad. 

¿Qué hacer en Port Barton?

Lo que más recomiendo es un libro y a la playa. Hay algunas palmeras que proporcionan sombra donde sentarse tranquilamente a leer o a mirar el horizonte. Cuando el calor apriete, unos pasos hasta el agua para refrescarse y vuelta a la vagancia. La playa parece un lago, no hay olas ni buena visibilidad para hacer snorkel pero es perfecta para bañarse una y otra vez y descansar del calor y la humedad.

Si el descanso y el relax te aburre, puedes alquilar un kayak y remar a las decenas de islas cercanas en busca de playas desiertas. Hay una playa (White Beach) bastante popular porque puedes ir andando en menos de una hora o en 20 minutos en barca; para volver también tienes las dos opciones.

Aunque lo más popular, al igual que en El Nido, es hacer island hopping (una excursión en barco por diferentes islas y lugares para hacer snorkel). La diferencia con el archiconocido El Nido es que en Port Barton no hay tantos turistas y los barcos no tendrán que hacer cola para acercarse a las islas o los puntos de snorkel.

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port bartonIsland Hopping en Port Barton

Al igual que en El Nido hay cuatro diferentes excursiones llamadas A, B, C y D (no se complican mucho para ponerles nombre) aunque, al final, todo depende del capitán. Afortunadamente las excursiones se hacen en una pequeña bangka, una barca alargada con unos largos palos a los lados para hacerla más estable y solo transportan a diez personas más el capitán y su ayudante.

Nosotros éramos solo seis personas y la excursión duró casi siete horas. Fuimos a una pequeña franja de arena para ver estrellas de mar, paramos en varios arrecifes para hacer snorkel aunque el mejor fue el Fantastic Reef, (ya había dicho que no se complican mucho con los nombres) un extenso arrecife lleno de peces, corales duros y blandos de muchos colores que termina cayendo en una pared vertical hasta donde alcanza la vista. La hora de comer la pasamos en German Island, una pequeña isla de arena blanca y palmeras equipada con tumbonas, hamacas, mesas con bancos y un rudimentario baño. El capitán y su ayudante nos sirvieron varios pescados a la plancha, pollo asado, una ensalada de tomate, pepino y cebolla y la omnipresente olla de arroz; y de postre, unos deliciosos plátanos. Aunque todo estaba muy bueno, el premio se lo llevaron los pescados a la plancha, del mar directos al fuego. Literalmente, para chuparse los dedos.

La excursión con comida incluida cuesta 700 pesos por persona más otros 100 pesos que hay que pagar en German Island a la hora de comer por utilizar sus instalaciones. Al llegar a la estación de Port Barton hay que pagar una entrada de 50 pesos por persona. Aunque estarán esperándote para que la pagues, si por casualidad te libraste de hacerlo, tendrás que acercarte a la estación y pagarla. El capitán tiene que presentar los tickets de todos los pasajeros ante las “autoridades” y te lo pedirá cuando contrates la excursión.

port bartonport bartonport bartonport bartonport bartonport bartonport barton¿Dónde comer en Port Barton?

No hay mucha variedad en la gastronomía filipina pero en Port Barton puedes encontrar varios restaurantes llevados por extranjeros donde concederte un capricho y un descanso de los platos típicos filipinos.

Si quieres un buen plato de pasta, el Mabuti (llevado por un polaco) es tu lugar. Otro lugar con buenos platos de pasta y pizza es el Gorgonzola. Si llevas tiempo fuera de casa y te apetecen unas croquetas caseras, unas patatas bravas o una buena tortilla española, acércate al Lunazul donde el Juan, un zaragozano establecido desde hace años allí te ofrecerá, además de ese pedacito de la gastronomía de España, sus consejos y una buena conversación.

Si tu presupuesto es más ajustado, el Gacayan es una institución tanto entre los turistas como entre los lugareños. Incluso los niños cuando salen de la escuela que está enfrente, van allí a comer o a comprar la comida para llevar. Además del extenso menú con platos abundantes y baratos, tienen unas ollas en el mismo mostrador con tres o cuatro platos diferentes a tu elección: adobo de cerdo, curry de calabaza, pollo guisado… Uno de esos platos con un plato de arroz y un pequeño Sprite cuesta 50 pesos. A la hora de comer no habrá problema pero, si quieres cenar de esta forma, procura ir antes de las seis porque cuando se acaba, se acaba hasta el día siguiente.

Si piensas en tomarte unas cervezas viendo el atardecer, sigue la calle principal que llega hasta la playa y a la derecha encontrarás el restaurante Jambalaya con cerveza a 40 pesos hasta las siete de la tarde.

¿Dónde dormir en Port Barton?

No mires en Booking porque los alojamientos de Port Barton no trabajan con ellos y tienen puesto que están ocupados.

Hay algunas opciones caras en primera línea de la playa y muchos alojamientos baratos repartidos por el pueblo. Recuerda preguntar si tienen generador porque pasar la noche en una pequeña habitación cerrada sin siquiera un ventilador para mover un poco el aire caliente cargado de humedad, puede ser insoportable para muchos.

Nosotros nos quedamos en Uno Dus. Seis pequeños bungalows (tres de ellos con a/c y tres con ventilador) con baño privado, sin agua caliente (¿quién la necesita con este clima?) pero limpios. Te ofrecen un café por la mañana y tanto la dueña como su madre son muy simpáticas y atentas. También tienen una tienda al lado del hostal donde puedes comprar productos básicos sin miedo a que te cobren de más por ser un turista blanco. Con ellas reservamos el Island Hopping y los pasajes de la furgoneta para El Nido.

El hostal JBR parece tener el mismo estándar que Uno Dus por lo que nos contaron Ángel e Irati, una pareja catalán/vasca que conocimos allí. Os mandamos un saludo por si leéis estas líneas y quizás volvamos a coincidir alguna vez por el mundo.

¿Cómo llegar a Port Barton?

Desde El Nido en furgoneta, unas cuatro horas (600 pesos por persona).

Desde Puerto Princesa en autobús (250 pesos por persona) o en furgoneta (350 o 400 pesos por persona dependiendo de tus habilidades de regateo)

AVISO MUY IMPORTANTE

Dinero

No hay cajeros automáticos en Port Barton. Asegúrate de llevar suficiente dinero en efectivo para tu estancia y para pagar el transporte para salir de allí. Supuestamente hay un lugar donde se pueden cambiar dólares y euros pero el cambio es muy malo.

Salud

Tampoco hay médico ni centro de salud y, menos aún, hospital.

El medio ambiente

La basura es un problema internacional. Aunque Filipinas está bastante limpia comparándola con otros países asiáticos. Por suerte en Filipinas (al igual que vimos en Myanmar) tienen garrafas o dispensadores de agua donde rellenar tu botella. En cada hostal podrás rellenar tu botella, incluso en pequeños restaurantes como el Gacayan podrás hacerlo. Si no tienes una botella reutilizable, compra una. No producirás más plástico y ahorrarás dinero.

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Víctor

Atípico español, que no aguanta los toros, el fútbol, el flamenco y el calor. Le encanta el invierno y la cerveza fría. Profesor de español de vocación. Un cabezota que siempre tiene su opinión. Manitas comparable a MacGyver, con cinta, cuerda y un cuchillo arregla casi todo y con pegamento, todo. Cuando coge un libro, el mundo no existe. Bueno, lo mismo pasa si se pone a acariciar a perros y gatos. Se levanta y se despierta al mismo tiempo. Vamos, un tipo majo 😀

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