Tentena Sengkang

Sengkang y Tentena. En una casa indonesia. Dos lagos, Couchsurfing, cacao y cascadas

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Imagínate palmeras creciendo directamente desde el agua y casas flotantes. El lago es tan poco profundo, que seguro que en algunos años no existirá. Ahora compara esa imagen con un lago tan grande, que cuando estás de pie en una de sus orillas sólo ves agua hasta donde alcanza la vista. Todo esto en una isla y sólo en Indonesia. Esa isla es Sulawesi y los lagos Danau Tempe (Sengkang) y Danau Poso (Tentena).

Hablando otra vez de Couchsurfing. Puedes pensar lo que quieras pero es muy difícil no amar a esta plataforma, que de forma sencilla nos facilita conocer un país desde dentro. En Sulawesi tuvimos suerte. Pudimos encontrar excelentes anfitrionas tanto en Sengkang como en Tentena.

Sengkang

A Sengkang llegamos después de un largo camino desde Bira. Sobreviviendo a los locos conductores de bemos y kijang llegamos a casa de Emie, que directamente nos llevó a una cafetería tradicional. Yo, luchando contra un resfriado, pedí un infusión con jengibre y leche de coco y Víctor un zumo de una fruta desconocida llamada sirsak. La cantidad de azúcar, como siempre en Indonesia, era bastante pero para asegurarse que no nos faltase nos pusieron dos platos con postres. Uno eran plátanos con crema de chocolate y el segundo plátanos con salsa de…queso. Una combinación extraña que resultó muy buena. A pesar de la sobredosis de azúcar, al volver a casa nos dormimos en diez segundos para visitar al día siguiente las atracciones de la poco atractiva y poco turística Sengkang.

Sengkang

La misma Sengkang no ofrece mucho. Como siempre, una ciudad sucia y polvorienta. La verdadera atracción es el lago Tempe, que se encuentra en la misma ciudad. Aquí llegan algunos turistas. La mayoría eligen otra ruta, dejando a un lado la ciudad y el lago, van directos desde Makassar a la famosa (y con razón) Tana Toraja.  Nosotros elegimos la ruta alternativa, quedándonos de camino en Sengkang.

Danau Tempe

Sin nuestra anfitriona seguramente no tendríamos buenos recuerdos. Aunque el número de turistas en Sengkang es muy reducido, los locales han aprendido a sacarles todo el dinero posible. Para  descontento de Emie, por la excursión por el lago los barqueros cobran dos o, incluso, tres veces más del precio real. Otro truco para engañar a los turistas, es que dicen que sólo pueden ir dos personas por barca cuando, tranquilamente, caben cuatro. Nosotros hasta en eso tuvimos suerte, fuimos al lago en compañía de Emie y su primo Didik a bordo de la barca de un “capitán” amigo de Emie. Salimos desde la misma ciudad, navegando por un canal que la atraviesa. Casas flotantes, escuelas y varias mezquitas sobresalen a ambos lados del largo canal.

Sengkang

Sengkang

Sengkang

Sengkang

Sengkang

Sengkang

En pocos minutos desembocamos al lago, nos quedamos mirando las palmeras que parecían crecer de las mismas aguas del lago. Las condiciones para fotografiar eran perfectas. Puesta de sol, luz dramática, cielo cubierto de nubes y largos troncos apuntando al cielo rompiendo la línea horizontal. Navegamos hasta una pequeña “aldea” flotante y desembarcamos en una de las casas para observar como transcurre la vida cotidiana en el lago. Sus habitantes viven principalmente de la pesca pero rara vez venden el pescado fresco. Normalmente los pescaditos se salan y se secan al sol para ser vendidos en el mercado de Sengkang. Las casas son simples. Dos estancias: una es cocina y la segunda sirve de comedor, sala de estar y dormitorio. Fregar, lavar la ropa, lavarse y otras muchas cosas se hacen en el lago.

Recuerdo que éramos la atracción en Sengkang. Aunque vimos algunas caras blancas, la mayoría de ellas (o todas) sólo están de paso, ni siquiera pasan una noche en la ciudad. Paseando por la ciudad nos sentíamos como casi como en China. Saludados por todos, recogíamos sus sonrisas como trofeos mientras posábamos para que nos tomaran fotos. Descubrimos un mercado bastante grande y una enorme mezquita. Bebimos un buen café en la única pizzería de la ciudad y aprovechamos su conexión a Internet. Pasamos por una peluquería que nos costó menos de un dólar por cabeza. Eso sólo pasa en Asia ;D

Tentena, en una casa indonesia

Danau Poso y Tentena son otra historia y otra casa. La casa de Ilona y su familia que nos acogieron como si fuéramos de la realeza. No les sorprendió en absoluto que nuestro autobús llevara retraso y que llegáramos a Tentena pasadas las once de la noche. Agotados nos fuimos a dormir para recobrar fuerzas para todo lo que nos esperaba al día siguiente.

Por la mañana sorprendidos nos dimos cuenta de que la casa estaba construida sobre pilares en el agua, justo en la orilla del lago. Disfrutamos el fantástico desayuno en la terraza. En Indonesia, como en otros países asiáticos, para desayunar se come lo mismo que para la comida o la cena. Ya hace tiempo que nos acostumbramos a esto, por eso no nos sorprendió cuando la madre de Ilona nos puso delante un gran plato de arroz y curry. No sabíamos que la madre de Ilona es una cocinera excelente (en breve va a abrir un restaurante). Todo lo que probamos era delicioso. No exagero cuando digo (sé que Víctor estará deacuerdo) que los platos que pasaron por las manos de la madre de Ilona han sido lo mejor que hemos probado en los últimos meses. Un fantástico curry de jackfruit, pollo en salsa agridulce, sambal casero, cap cay lleno de verduras, pancakes de maiz fresco y (directo desde su criadero) pescado a la plancha. Se me hace la boca agua cuando escribo esta palabras.

¿Has probado el verdadero cacao?

Pero este post no debería ser sobre comida sino sobre cascadas, lagos y cacao. Vamos por partes. Después del abundante y delicioso desayuno, nos subimos a un par de scooters y salimos en dirección de la cascada. Mi atención no se centraba en el lago que se veía a lo lejos sino en los árboles que bordeaban el camino, no muy altos pero llenos de frutos. Cuando paramos Ilona nos aclaró que eran cacao. Las ramas se doblan bajo el peso y el tamaño de los frutos. De camino a la cascada paramos en una pequeña cafetería donde nos dieron a probar un fruto fresco de cacao y las semillas ya tostadas. Las dos me gustaron. Del fruto fresco se sacan las semillas cubiertas de una pulpa blanca que al morder libera todo el sabor. Delicioso y refrescante, me recuerda un poco al sabor del mango. Las semillas tostadas son claramente como el chocolate puro sin azucar. Un sabor fuerte y amargo.

Tentena

Air Terjun Salopa y Danau Poso

¿Y la cascada? Air Terjun Salopa merece la pena. Sólo el paseo a través de la abundante vegetación que crece a orilla del rio es muy agradable. Árboles de cacao, papaya, café. Caminando poco a poco rio arriba, los árboles frutales dejan paso a la selva, y aumenta la fuerza y el rugido del agua al caer. La cascada tiene varios niveles. Hay lugares en los que bañarse y se puede escalar hasta llegar a la cima. Es un paseo de varios kilómetros y nosotros no lo hicimos.

Tentena

Tentena

Tentena

Tentena

En el camino de vuelta paramos a comer en una playa en el lago y era difícil no creer que no estábamos en el mar. Danau Poso es enorme y muy profundo. Es el tercer lago más profundo de Indonesia con una profundidad máxima de 450 metros.

Tentena

Ilona nos contó muchas cosas sobre Tentena. Una ciudad no muy grande que tan sólo hace unos años fue testigo de un sangriento conflicto entre musulmanes y cristianos. Las luchas se extendieron por una gran parte del norte de Sulawesi. Ahora hay paz, se puede ver en las calles mientras organizan los festejos para una gran fiesta en toda Indonesia. El 17 de agosto es el Día de la Independencia.

¿Y cómo son las casas en Indonesia? Sobre todo nos llamó la atención el cuarto de baño, completamente diferente a los que tiene cualquier casa europea. Aquí la ducha se llama mandi y es un gran cacharro con agua. Para lavarse se usa un pequeño cazo de plástico. Ya habíamos probado varias veces el bucket shower (un grifo y algún recipiente). Aquí lo bueno es que el agua del cacharro no está helada, si antes abrimos el grifo para llenarlo. A primera vista, lavarse de este modo parece difícil pero con un poco de práctica te convertirás en un auténtico maestro. El corazón de la casa es el salón (o la terraza en el caso de la casa de Ilona) y la cocina.

Los indonesios son muy hospitalarios y amables. Abren para el huésped no sólo sus casas sino sus corazones, ofrecen todo lo que tienen, incluso su tiempo libre.


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Kasia & Víctor

Una polaca y un español. Llevan viajando juntos desde 2008. Fue entonces cuando se conocieron en Perú y pronto descubrierion que viajar es algo más que un pasatiempo. Locos por animales, buenos libros y estar en movimiento.

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