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Carta A Los Que Sueñan Con Viajar

Carta a los que sueñan con viajar

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Esta semana he empezado un curso de inglés, aquí en Perth. Quiero mejorar mi fluidez al hablar. Si me sacas de las frases que necesito para viajar y de responder cuando nos preguntan sobre nuestro viaje, me siento bastante perdido. Aunque recuerdo mucho de lo que aprendí en el colegio y el instituto, después de años (demasiados) sin usar el idioma, no hago mucho caso de la gramática. Esto me ha recordado un par de cursos que hice, antes de comenzar este viaje, en la Universidad Abierta en Varsovia.

Un día, en Varsovia, el tema de la clase fue la jubilación. Nos hicieron la típica pregunta: ¿Qué te gustaría hacer cuando te jubiles? La mayoría, y éramos más de veinte alumnos de diferentes edades, contestaron que les gustaría viajar por el mundo. Cuando llegó mi turno, me levanté y me dirigía mis compañeros: “Si sabéis que queréis hacer, si tenéis un sueño; ¿por qué esperar a la jubilación? ¿quién os garantiza que llegaréis a esa edad en condiciones de realizar vuestro sueño? Podéis tener un accidente hoy mismo, podéis estar enfermos, hay miles de cosas que os pueden pasar hasta que llegue el día en el llevéis a cabo vuestros sueños.”

viajar

Sé que es un tema muy controvertido y que muchos otros, antes que yo, ya han escrito cientos de líneas, algunas inspiradoras y otras repletas de frases hechas. Aún así me uno a todos ellos. Aún así me voy a atrever a intentar convencerte de que sigas tus sueños. Aún así te voy a recomendar que viajes.

No hay excusas que valgan

Ya basta de excusas. Deja todas tus preocupaciones a un lado y haz realidad tu sueño. Deja de conformarte con la idea de trabajar toda tu vida para, quizás, hacer ese gran viaje una vez estés jubilado.

Deja de decir: “Si yo estuviera en tu situación o si no tuviera hijos.”  Mucha gente viaja con hijos. Algunas personas han tenido y criado hijos durante largos viajes.

Sé que no es igual para ti. Sé que tienes que ahorrar durante todo el año para tomarte unas vacaciones. Pero qué pasa si eliminas los gastos de hipoteca, gas, electricidad, agua, transporte, internet… Con esos cientos de euros que gastas un mes normal en tu ciudad puedes hacer grandes cosas estando de viaje.

Pensarás : Sí, tienes razón pero cuando llegue el momento de volver a asentarse en algún lugar, de tener una vida normal y corriente, un trabajo o, incluso, jubilarse… ¿Qué voy a hacer? ¿De que voy a vivir?

La respuesta es fácil. Deja de preocuparte de quien te cuidará cuando seas mayor y cuida de ti mismo ahora. La mayoría de los que emprenden un viaje dicen dejarlo todo pero no es así. Lo que se hace es llevarse lo que uno necesitará. Lo importante seguirá ahí cuando vuelvas. Cuando llegue el momento de la vuelta buscarás trabajo o abrirás tu propio negocio. Habrás aprendido cosas durante el viaje que te ayudarán a salir adelante en cualquier situación. Durante el viaje descubrirás y experimentarás la bondad de la gente y, al volver, tu familia y tus amigos (los verdaderos) seguirán ahí y verás la bondad que hay en ellos. Te ayudaran y te apoyarán aunque, en su día no entendieran e, incluso, criticaran tu decisión.

Quiero que entiendas que el que se ha tomado un año sabático para viajar o, como nosotros, ha elegido viajar sin ningún limite establecido (a excepción del dinero) no está de vacaciones, no se pasa el día de fiesta en fiesta. Últimamente los, cada vez más populares, blogs de viajes tienen la tendencia de decir que cada día es fantástico y maravilloso. Nada más lejos. ¿Quieres saber la verdad?

El precio a pagar

La verdad es que pasarás frío. Volviendo de la Gran Muralla pasamos más de diez horas empapados después de andar un par de horas bajo la lluvia pero mereció la pena. Lo volvería a hacer y quiero que tú lo hagas.

La Gran Muralla en Gubeikou

Pasarás calor durante días porque viajarás sin aire acondicionado, dormirás en lugares en los que hoy no te atreverías a asomar la nariz. Lo hacemos las veces que haga falta y quiero que tú lo hagas.

Pasarás hambre porque en las paradas durante los largos trayectos el aspecto de las comidas que sirven hará que se te cierre la boca del estómago. No echo de menos esos momentos aunque sé que habrán más. También quiero que los tengas.

Pasarás sed porque se te acabará todo el agua que lleves. Soñarás con una cerveza o un refresco frio aunque te conformarías con un trago de agua caliente. Aunque te suene mal, también quiero que te pase. 

Intentarán timarte en los lugares turísticos, te verán como dinero con piernas. Es algo que va ligado al turismo de masas. Nos seguirá pasando y espero que te pase a ti.

Tendrás que buscarte la vida para encontrar donde dormir. Nosotros hemos dormido en muchos aeropuertos y estaciones de trenes. Y nos seguirá pasando mientras sigamos adelante. A ti también te pasará.

Pasarás días sin poder ducharte. Te acostumbras a no estar limpio y a lavar tu ropa a mano. Quiero que tú también te acostumbres.

Estarás en casa de gentes de otras culturas y con otras costumbres y tendrás que amoldarte a ellas, sonreír y respetar. A veces no es fácil pero es el precio a pagar por conocer precisamente eso: otras culturas y otras costumbres. Es lo mejor de viajar y me gustaría que tú también lo experimentes.

Te sentirás frustrado por no poder hacerte entender y/o por no poder tener una conversación interesante con alguien totalmente diferente a ti. Te sentirás solo, no es nuestro caso porque nos tenemos el uno al otro, pero a ti te pasará lo mismo.

bunaken

A lo largo de estos dos años hemos pasado por esto y mucho más y no nos arrepentimos porque fue nuestra decisión. Porque sabíamos lo que nos esperaba y nos pareció un precio muy bajo por todo lo que íbamos a recibir.

Lo que vas a recibir

¿Quieres saber qué vas a recibir a cambio de todo lo anterior? ¿Quieres saber qué vas a recibir a cambio de la tristeza que supondrá dejar a los tuyos, dejar tu casa, dejar todo lo que conoces? ¿Quieres saber qué tendrás a cambio de todo lo que echarás de menos

Cuando estés pasando frio, piensa en las veces que la gente te acogerá en su hogar, piensa en las conversaciones y las risas que tendrás sin tener un idioma común. Aprenderás a hacerte entender y a entender a otros a base del lenguaje corporal. 

Cuando estés sudando sin descanso, piensa en la razón por la que estás allí. Piensa en las playas desiertas que visitarás, los pequeños pueblos pesqueros. Piensa en esa persona que te abrirá la puerta de su casa para que te des una ducha y se convertirá en tu amigo.

Cuando tengas hambre, piensa en todos los nuevos platos, productos y sabores que vas a tener ocasión de probar.

Cuando tengas sed, piensa en el coco fresco que te beberás después de abrirlo tú mismo o en las jugosas naranjas que te comerás una vez las arranques del árbol.

Cuando te intenten timar o te pidan dinero insistentemente o a gritos, piensa en las personas que pagarán tu compra en el mercado cuando no tengas suelto o simplemente porque quieran hacerlo. 

Cuando no tengas un lugar donde pasar la noche, alguien te ofrecerá su hospitalidad. Te pasará mucho en países musulmanes y fuera de las rutas habituales del turismo.

Cuando estés sucio, piensa en las veces que podrás bañarte en ríos y lagos sin nadie que te moleste.

Cuando estés en casas ajenas, piensa en lo que significará tu visita para ellos; un recuerdo, una idea para el futuro, un amigo para el resto de la vida.       

Cuando no puedas comunicarte, piensa en cuantos idiomas has aprendido a decir hola, adiós, gracias, por favor, buenos días…   

Cuando llegue la hora de irte de un lugar, piensa no solo en lo que te ha dado sino también en lo que tú dejas allí. Cada día querrás pasar más tiempo en cada lugar porque ningún sitio se conoce en un par de días.    

Hoy en día se habla mucho de la “zona de confort”. De crearla para quedarte en ella o retarte a salir de ella. Bueno, si eres de los que cree en ese término, piensa que tú no vas a salir de ella. La vas a ampliar. Durante un viaje largo tus necesidades se irán reduciendo poco a poco hasta que llegue un momento en que te sientas en tu zona de confort en cualquier lugar y situación.  

Quiero que viajes a tu ritmo. A tu modo. Hacia donde tú quieras y con la finalidad que tú decidas. Si quieres encontrarte a ti mismo, sal a buscarte. Si ya sabes quien eres, sal a buscar al otro. Ese otro diferente a todo lo que conoces. Ese otro que te abrirá las puertas de su hogar, su cultura y sus costumbres. Ese otro con el que seguirás en contacto años después. Ese otro cuya bondad y hospitalidad recordarás con lágrimas de emoción en los ojos. Ese otro que te enseñó que el mundo es bueno.


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Víctor

Atípico español, que no aguanta los toros, el fútbol, el flamenco y el calor. Le encanta el invierno y la cerveza fría. Profesor de español de vocación. Un cabezota que siempre tiene su opinión. Manitas comparable a MacGyver, con cinta, cuerda y un cuchillo arregla casi todo y con pegamento, todo. Cuando coge un libro, el mundo no existe. Bueno, lo mismo pasa si se pone a acariciar a perros y gatos. Se levanta y se despierta al mismo tiempo. Vamos, un tipo majo 😀

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